Cuando cambiar de trabajo

Algunos estudios dicen que cambiaremos de trabajo al menos 7 veces a lo largo de nuestra vida profesional. Que cambiaremos de trabajo aproximadamente cada 4 años, y que incluso cambiaremos de carrera profesional 3 veces a lo largo de nuestra vida.

Cambiar de trabajo es como saltar al vacío, no sabes qué va a pasar. Si es probable que cambies de trabajo varias veces a lo largo de tu vida, ¿no crees que deberías saber cuando es el mejor momento para cambiar de trabajo y cuando es mejor permanecer en tu trabajo actual?

En mi caso, ya he cambiado de carrera profesional 3 veces, y he trabajado para 5 empresas diferentes. Y cambiar de trabajo varias veces ha tenido un coste bastante alto para mí: 50.000 euros.

En este artículo, te cuento lo que he aprendido por el camino, y cuando pienso que es el mejor momento para cambiar de trabajo.

Decisiones que me costaron más de 50.000 euros

Cambiar de trabajo nunca es fácil. No sabes si al lanzarte a lo desconocido puedes acertar o equivocarte… ¿estaré mejor en mi nuevo trabajo? ¿cómo serán mis nuevos compañeros? ¿encajaré en la cultura de la empresa? Infinidad de preguntas se pasan por tu cabeza y lo peor es que no puedes saber la respuesta hasta que tomes la decisión de cambiar o no.

En mi caso, como te he dicho, todos esos cambios han tenido un coste de 50.000 euros. Y eso, es algo que le hace a uno reflexionar mucho sobre si ha acertado o se ha equivocado a la hora de tomar sus decisiones.

Mi historia (y cómo puede ayudarte)

Por eso quiero que conozcas un poco mi historia, para que entiendas mi punto de vista acerca de cuando pienso que es mejor cambiar de trabajo:

2006: Dejo mi primer trabajo como becario. Falta poco para que obtenga mi título de licenciado y tanto la empresa como el ambiente me gustan. Me ofrecen un trabajo para cuando termine mis estudios, pero no me veo realizando ese trabajo años de mi vida.

Finalizo mis estudios y consigo reorientar mi carrera profesional hacia un nuevo sector.

2008: Dejo mi primer trabajo como licenciado en el que llevaba seis meses para irme a Australia a estudiar, es una oportunidad demasiado buena como para dejarla escapar. No volveré a tener trabajo hasta un año después.

El coste directo de dejar este trabajo y no percibir un sueldo durante un año es de aproximadamente 18.000 euros.

2013: Dejo un trabajo para irme al extranjero a trabajar para otra empresa. Por distintos motivos la cosa no sale bien en esta nueva empresa y me vuelvo a España decidido a empezar mi aventura como emprendedor.

El coste directo de dejar este trabajo y no percibir un sueldo durante aproximadamente 6-7 meses es de 15.000 euros.

Resumiendo…

El coste directo de dejar esos trabajos, ha sido de 33.000 euros.¿De dónde salen los otros 17.000 euros para sumar los 50.000?

Muy sencillo. Eso es el coste indirecto de mis decisiones.

Si me hubiese quedado en mi segundo trabajo, probablemente percibiría unos 4.000 ó 5.000 euros más al año de lo que pueda percibir ahora (recuerda, en total estuve 1 año y medio sin trabajar entre unas cosas y otras y eso repercute en las subidas salariales). Multiplica ese incremento por 3 años y medio y ahí tienes los otros 17.000 euros.

Vaya, resulta que mis decisiones han tenido un coste mucho mayor de lo que pensaba… ¿me habré equivocado?

¿Cómo saber si te has equivocado al cambiar de trabajo?

50.000 euros hacen que te replantees las cosas cuando echas la vista atrás para analizar si te has equivocado o no al tomar tus decisiones.

Hasta ahora lo que te he contado es el coste de mis decisiones, pero no los beneficios, que también los ha habido y son probablemente mayores que el coste:

2006: al dejar mi trabajo como becario consigo reorientar mi carrera profesional hacia un sector que me atrae más y encima, está mejor pagado.

Beneficio de tomar esta decisión: un salario 5.000 euros más alto y un trabajo con mayor potencial de carrera profesional.

2008: Dejo mi primer trabajo para irme a Australia.

Beneficio de tomar esta decisión: conozco un país increible, vivo una experiencia alucinante y aprendo a hablar inglés perfectamente, además de surfear (o tratar de hacerlo como puedes ver en la foto más abajo), hacer paracaidismo (ahora te explicas la foto de la portada), o vuelo acrobático (mira la Red Bull Air Race Championship para saber lo que es el vuelo acrobático), y conocer un montón de gente interesante de todos los países del mundo.

cuando cambiar de trabajo

Es difícil cuantificar el beneficio de esta decisión, porque a nivel personal, sencillamente no hay dinero que lo pague. Sin embargo, el inglés me abre oportunidades a trabajar en el extranjero donde percibo más dinero que en España, hasta hoy, gracias al inglés estimo que he ganado unos 10.000 euros más que si no lo hablase (lo siento, no puedo darte detalles sobre este cálculo, así que tendrás que confiar en mí).

A la vuelta de Australia consigo además, volver a reorientar mi carrera profesional a otro sector que me gusta mucho más y consigo un trabajo donde, definitivamente, estoy mucho mejor que en mi anterior empresa, con un sueldo superior y un ambiente laboral excepcional.

Genial.

2013: Inicio mi aventura como emprendedor. Aprendo muchísimo sobre modelos de negocio en Internet y comienzo este blog, que, con menos de un año de vida, suma junto con el canal de YouTube 200.000 visitas al mes, y me genera mis primeros ingresos.

El beneficio de tomar esta decisión es difícil de cuantificar, pero lo puedo hacer en distintos planos:

  • Motivación: el nivel de satisfacción que me reportar ayudar a tanta gente a través del blog y de YouTube, sencillamente no se paga con dinero, y gracias a todos los que leéis este blog, dentro de poco publicaré mi primer libro. Algo impensable hace un año.
  • Ampliar mi red de contactos: ya he hablado sobre los beneficios del networking en este blog, y eso es algo que aprendí el año pasado. He conocido gente que me ha ayudado muchísimo y a los que sé que puedo recurrir más adelante si necesito cualquier cosa.
  • Económico: el blog ya genera unos ingresos modestos y quizás con el lanzamiento del libro pueda convertirse en una fuente complementaria a mi salario. Todavía no puedo cuantificar el beneficio económico, pero en unos meses lo veré. De momento un potencial negocio que desarrollo en mi tiempo libre es algo bastante atractivo además de entretenido.

Gracias al networking consigo además:

  • Un nuevo trabajo, que encaja con lo que quiero y que me motiva y me da la oportunidad de viajar y vivir en el extranjero.
  • Construir una red de colaboradores que me ayudan a sacar este blog y otros proyectos adelante. A todos vosotros, gracias de corazón.

En total, mis decisiones tienen un beneficio económico de unos 15.000 euros (y aumentando), lo que compensa parte del coste.

Pero sobre todo, tienen un beneficio a nivel personal que no tiene precio: hablar otros idiomas, conocer otros países, vivir nuevas experiencias, reorientar tu carrera profesional o comenzar un negocio en internet, sencillamente son cosas que no habría hecho si hubiese seguido siempre en el mismo trabajo.

Puedo decirte que, en este sentido, considero que ese beneficio personal compensa cualquier coste económico. Como diría Bob Dylan:

¿Qué es el dinero? Un hombre tiene éxito si se levanta por la mañana y se acuesta por la noche y, durante el día hace lo que quiere hacer.

[Nota: si te ha gustado la frase te recomiendo que leas mi artículo 21 frases de motivación para superarte]

¿Cuando deberías cambiar de trabajo?

Probablemente el mejor momento para cambiar de trabajo es… ¡nunca! Siempre encontrarás motivos para no hacerlo, y casi nunca será el momento adecuado para cambiar de trabajo. Siempre es más seguro permanecer como estás que arriesgarte a cambiar. Ya sabes, el viejo dicho de “más vale malo conocido, que bueno por conocer“.

Sin embargo, el mayor riesgo que puedes correr en esta vida es no arriesgar.

En los últimos años el mercado laboral ha cambiado muchísimo y miles de profesiones nuevas han surgido, mientras otras más tradicionales han desaparecido o son peor remuneradas. A veces, no cambiar puede ser el mayor riesgo.

Se trata, por tanto, de correr riesgos, pero de manera inteligente. Maquiavelo, maestro de la estrategia, lo resumió hace cientos de años perfectamente:

Todos las opciones son arriesgadas, la prudencia no está en evitar el peligro (es imposible), sino en calcular el riesgo y actuar con decisión.

Todas estas decisiones que te he contado antes, me han hecho reflexionar bastante para aprender a identificar las causas por las que cambié de trabajo. Son las causas por las que pienso que deberías cambiar de trabajo si te identificas con alguna de ellas:

#1 No te ves haciendo ese trabajo durante los próximos 5 ó 10 años

La primera pregunta que debes hacerte para saber si deberías cambiar o no de trabajo es la siguiente:

¿Dónde estaré dentro de 5 ó 10 años si sigo en este trabajo?

Si tu respuesta está alineada con lo que deseas, entonces perfecto, pero sino, tienes un problema.

Esto es lo que me sucedió en mi primer trabajo como becario. Comencé motivado pero poco a poco el trabajo me resultaba rutinario y aburrido. Cuando pensé si quería seguir haciendo eso durante los próximos 5 ó 10 años de mi vida, la respuesta fué un NO rotundo. Supe que era hora de cambiar.

¿Cuál es tu respuesta?

#2 No te motiva, o incluso, odias tu trabajo

Muchas personas, te dirán que aunque no te guste el trabajo, debes aguantar para hacer experiencia, y ganar dinero. A todos ellos, les respondo con una frase de Warren Buffet (el que ha sido el hombre más rico del mundo):

Hay un momento en el que tienes que empezar a hacer lo que te gusta. Escoge un trabajo que te apasione. Te levantarás cada mañana con ilusión. Creo que estás loco si sigues aceptando trabajos que no te gustan sólo porque van a quedar bien en tu curriculum. Es como posponer el sexo hasta que seas viejo.

A menudo, las personas tienden a pensar que lo más valioso es el dinero, pero no es así. Lo más valioso que tienes en esta vida es tu tiempo. Jamás podrás recuperarlo. ¿Por qué perderlo haciendo algo que no te gusta?

Artículos que te recomiendo leer si estás en este punto:

#3 Quieres crecer a nivel personal y profesional, pero no puedes hacerlo en tu actual trabajo

Otro de los motivos por el que dejé algunos de mis trabajos es porque quería crecer a nivel profesional y personal. Como te he dicho antes, vivir en Australia fue una experiencia impagable y marcó un antes y un después en mi vida.

Tu trabajo debe aportarte un punto de crecimiento y satisfacción o de lo contrario te convertirás en una persona mediocre.

Artículos que te recomiendo leer:

#4 No te pagan lo suficiente

Si antes te he dicho que el dinero no debe ser tu principal motivación si quieres ser feliz con tu trabajo, eso no quiere decir que el dinero no sea importante. No confundamos los términos.

Veo a menudo, como muchas personas que son realmente buenas en su trabajo perciben salarios mucho menores del valor que aportan a sus respectivas empresas, y veo como otras personas que no son tan buenas, perciben salarios mayores sólo porque saben negociar para conseguirlo.

Si en tu empresa no te pagan lo suficiente, deberías replantearte las cosas, al fin y al cabo si haces un buen trabajo ¿no deberían recompensártelo?

Un cambio de trabajo puede suponer un buen salto salarial si sabes jugar tus cartas. En mi libro hablaré sobre técnicas de negociación para que sepas como conseguir mejorar las ofertas económicas que te hagan.

Conclusión

Cambiar de trabajo siempre es arriesgado, y por ello siempre vas a tener dudas a la hora de hacerlo. La cuestión es calcular el beneficio y el coste de la decisión que tomes, y ser consciente de cuáles son los motivos que te llevan a tomar esa decisión.

Si no te encuentras en ninguna de las situaciones anteriores, entonces deberías permanecer en tu trabajo, pero si no es así, quizás debas plantearte un cambio…

…y recuerda, quien no arriesga, no gana:

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