Cómo ser feliz en el trabajo y en la vida

Eran las doce la noche. El Big Ben acababa de sonar y yo estaba mirando al Támesis mientras escuchaba de fondo al músico callejero que tocaba junto al punte de Golden Jubilee. Mi casa estaba a 2 minutos andando de allí.

Se podría decir que vivía bastante bien. Sin embargo no se podía decir que fuese feliz.

Trabajar 12 horas al día durante 6 meses me había llevado a un punto de agotamiento e incluso frustración. Aunque siempre me he considerado una persona mentalmente fuerte, en ese momento había llegado a mi límite.

Supuestamente lo tenía todo: buen trabajo, amigos, pareja, vivía en Londres… pero algo no terminaba de encajar. Así que mientras contemplaba el Támesis la pregunta que me hice fue: ¿Cómo puedo ser feliz? 

Si tú también te has hecho esta pregunta, déjame decirte una cosa: ¡Te estás haciendo la pregunta equivocada!

Por qué preguntarse “cómo ser feliz” es una pérdida de tiempo

Si metes “Cómo ser feliz” en Google, obtendrás cientos de miles de artículos que hablan sobre el tema:

Las 7 cosas que tienes que hacer para ser feliz

15 acciones que debes llevar a cabo si quieres ser feliz

Cómo ser feliz en 3 pasos

Y miles de artículos más por el estilo.

Basta con que leas 3 o 4 para darte cuenta de que todos son iguales:

  • Practica la gratitud.
  • Cambia tu actitud.
  • El dinero no te hará feliz.
  • Rodeáte de gente que te quiere…

Si ser feliz fuese tan fácil, ¿Por qué hay cada vez más personas que se preguntan cómo pueden ser felices?

Basta echar un vistazo a las búsquedas de Google para ver que nos estamos obsesionando con que tenemos que ser felices:

La realidad es que para ser feliz, no te basta con leer 3 artículos que te van a dar una lista de consejos banales. Lo sé porque yo también leí en su día todos esos artículos, y no me sirvió para nada.

Sí, seguro que te hacen sentirte bien durante 5 minutos, pero seamos sinceros: ¿Has puesto en práctica alguno de esos consejos? Seguro que no…

La mayoría de esos consejos son simples parches que tratan de corregir un problema mucho mayor. Tratan los síntomas, en vez de la causa. La realidad es que ¿Cómo ser feliz? es una pregunta mal formulada, porque la felicidad para una persona no tiene por qué ser lo mismo que para otra.

Te pondré dos ejemplos muy simples para que lo entiendas: Donald Trump y Teresa de Calcuta.

cómo ser feliz

Donald Trump en la campaña presidencial de 2016. Foto CC: Michael Vadon

Donald Trump encuentra la felicidad haciendo millones con sus empresas y aumentando su poder político y económico. Mientras tanto, Teresa de Calculta encontraba la felicidad ayudando a los pobres y marginados.

¿Crees que si a estas dos personas les preguntas “cómo ser feliz” te darán la misma respuesta? Apuesto a que no. De hecho las respuestas serían radicalmente distintas, y sin embargo ambas personas serían felices a su manera.

Debido a que estas dos personas tienen unos valores y creencias diferentes, entienden la felicidad de manera distinta. Y lo más importante: ambas definiciones de felicidad son válidas.

No existe una definición de felicidad que sea válida para todo el mundo. Por eso tratar de aconsejar a todo el mundo ser feliz de la misma manera es, sencillamente, una estupidez.

Las personas buscan la felicidad básicamente de dos maneras: conseguir placer y evitar el dolor.

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Por ejemplo, Donald Trump asocia el placer al dinero y al poder, y el dolor al fracaso profesional. Mientras tanto, Teresa de Calcuta asocia el placer a ayudar a los más pobres, y el dolor a las situaciones injustas.

La conclusión que puedes sacar de esto es que…

Dos personas distintas pueden llevar a cabo acciones radicalmente diferentes para ser felices dependiendo de su percepción del placer y el dolor.

Cuando te haces la pregunta de ¿Cómo ser feliz? en realidad lo que te estás preguntando es cómo puedes evitar el dolor y aumentar el placer.

En vez de preguntarte cómo ser feliz, pregúntate ésto

Tanto el placer como el dolor son emociones.

La pregunta que debes hacerte por tanto, es…

Pregunta para ser feliz en la vida

Sí, sé que preguntarse ¿Cómo controlar mis emociones? no es tan atractivo como preguntarse ¿Cómo ser feliz? pero créeme, hacerte esta pregunta te dará mejores resultados a la larga.

Tratar de ser feliz sin controlar tus emociones es cómo tratar de conducir un coche sin volante.

Afróntalo, la vida no es de color de rosa. En este vida te vas a enfrentar a toda clase de situaciones que te pondrán a prueba y te harán sentir emociones negativas: frustración, ira, miedo, inseguridad… son emociones prácticamente inevitables en algún punto de nuestras vidas. ¿Por qué tratar de evitarlas?

Los problemas no van a desaparecer por ignorarlos. Por eso es mejor saber cómo afrontarlos. Si controlas tus emociones negativas, puedes aprovecharlas a tu favor para ser feliz.

5 Reglas para controlar tus emociones negativas (y ser feliz)

Controlar las emociones positivas es fácil. Al fin y al cabo sólo tienes que disfrutar de ellas.

El problema es controlar las emociones negativas para poder sacar provecho de ellas. Ahí es donde la mayoría de las personas fallan porque no tienen las herramientas para controlarlas. Por eso la mayoría de las personas intentan evitar situaciones o experiencias que puedan dar lugar a estas emociones (evitar el dolor).

Sin embargo, evitar las emociones negativas no te hará feliz. Más bien todo lo contrario: perjudicará tu desarrollo personal porque las emociones negativas surgen como consecuencia de experiencias vitales que son necesarias para crecer.

Si quieres ser feliz no evites las emociones negativas

Algunos ejemplos de cómo evitar las emociones negativas nos perjudica en nuestra felicidad a largo plazo:

La realidad es que si quieres ser feliz, tienes que ser mentalmente fuerte y saber cómo afrontar y aprovechar las emociones negativas.

En mi caso, he encontrado especialmente útiles las siguientes acciones.

#1 Acepta que NO tienes por qué ser feliz…sino experimentar la vida

no siempre tienes por que ser feliz

Estamos tan obsesionados con la felicidad que ser feliz parece que se ha vuelto una obligación.

De hecho, en los últimos años han aparecido cientos de estudios sobre la felicidad. Muchos de ellos publicados por universidades prestigiosas como Harvard o Cambridge. Según estos estudios, ser feliz aporta una serie de beneficios:

  • Vivir más años.
  • Ganar más dinero.
  • Tener mejores relaciones.
  • Sufrir menos estrés.
  • Mejorar tu salud.

Con todos estos datos es normal que todo el mundo quiera ser feliz.

El problema de todos estos estudios es que confunden la correlación con la causalidad. Es decir, creen que pensar de manera positiva te ayudará a ser feliz (causalidad) cuando podría ser al revés: que ser feliz te ayude a pensar de manera positiva.

Paradójicamente, tratar de ser felices sólo nos hace más infelices: como no sabes cómo ser feliz, acabas siendo un infeliz. ¿Por qué sino la ansiedad y la depresión son cada vez más comunes en los países desarrollados?

Por ejemplo, en España se calcula que hay 2 millones de personas con ansiedad o depresión. Además es la primera enfermedad entre los adolescentes. Muchas de estas personas tienen sus necesidades básicas más que cubiertas y sin embargo son infelices y sufren de ansiedad o depresión. ¿Por qué?

Casi siempre la ansiedad o la depresión son el resultado de que no saber controlar las emociones negativas que surgen cuando no se cumplen las expectativas que teníamos en alguna parte de nuestra vida: conseguir un buen trabajo, ganar más dinero en su trabajo, o tener éxito en la vida.

Tenemos que aceptar que a veces, lo que deseamos no se va a cumplir cuando queremos o que quizás no se cumpla nunca.

Aceptar esto significa que en vez de centrarte en la felicidad, te centrarás en vivir la vida plenamente. En disfrutar de los momentos buenos y en aprender de los malos. En ser plenamente consciente de tus emociones y de cómo éstas afectan a las decisiones que tomas.

Cuando sientas una emoción negativa, párate a pensar. Imagina que eres un espectador viendote desde fuera y plantéate las siguientes preguntas:

  • ¿Por qué surge esa emoción negativa?
  • ¿Cómo te está afectando?
  • ¿Cómo puedes aprovechar esta emoción a tu favor?
  • ¿Qué deberías hacer para que esa emoción desapareciese?
  • ¿Qué conclusiones positivas puedes sacar de esa experiencia?

Te aseguro que hacerte este tipo de preguntas es sorprendentemente efectivo. Te hace tomar conciencia de tus pensamientos y cambia tu estado mental rápidamente. Ahora ya no te recreas en el pensamiento negativo, sino que lo observas y lo aprovechas.

#2 Busca la incomodidad…y aprende a tolerar el estrés

Que debes hacer para ser feliz en la vida y en el trabajo

Vivimos en un mundo lleno de comodidades. Tenemos coches para ir a cualquier sitio, supermercados para abastecernos de comida, y smartphones para estar conectados a lo que sucede en cualquier parte del mundo.

De hecho, vivimos tan bien, que damos por garantizadas muchas de las cosas que tenemos en los países más desarrollados. Creemos que tenemos derecho a gozar de todas las comodidades, pero ninguna obligación para obtenerlas.

El problema de vivir tan cómodamente es que hace que nos hace débiles e impacientes. Nuestra capacidad para tolerar el estrés y la frustración es cada vez menor. Queremos conseguir las cosas de manera rápida y fácil y con el menor esfuerzo posible.

Por supuesto, las cosas no funcionan así. Si quieres conseguir algo, tienes que estar dispuesto a pagar el precio por obtenerlo:

  • Quieres un aumento de sueldo, aprende a negociar.
  • Quieres tener un cuerpo de modelo, vete al gimnasio 5 días a la semana.
  • Quieres ganar más dinero, desarrolla nuevas habilidades, estudia un MBA, o monta un negocio por internet.

En una palabra: esfuérzate. Sal de tu zona de confort. Genera tus propias oportunidades. Busca la incomodidad. Haz cosas que te den miedo. Es la manera de ir expandiendo tu autoestima, ganar confianza en ti mismo y tolerar mejor el estrés.

#4 No reces por una vida fácil…reza por tener fuerza para afrontar una vida difícil

Si quieres ser feliz aprende a superar las dificultades

Bruce Lee siempre ha sido uno de mis ídolos. Llego a Estados Unidos con 100 dólares en el bolsillo en una época en la que ser asiático significaba que tu vida iba a consistir trabajar en algún restaurante o comercio chino. Y efectivamente así es cómo comenzó a trabajar Bruce Lee en Estados Unidos: fregando platos en un restaurante chino.

Pero no se conformó. Acudió a la universidad y se licenció en Filosofía. También allí conoció a su mujer… y empezó a dar clases de Jeet Kune Do. Más tarde abrió su primer gimnasio, lo que le llevó a enfrentarse a toda la comunidad china de San Francisco. Comenzó su carrera cinematográfica con un papel secundario, y acabó convirtiéndose en una estrella adorada por millones de personas.

La moraleja es que Bruce Lee jamás habría conseguido nada de eso si hubiese tenido una vida fácil. Fueron los momentos difíciles los que le hicieron más fuerte mentalmente y le ayudaron a conseguir metas imposibles.

#5 Deja de centrarte en la meta, y céntrate en el proceso

Cómo puedes ser feliz en tu vida

Plantearse metas es una manera de mantenerse motivado. El ejemplo más claro son los propósitos de año nuevo. Todos comenzamos con fuerzas: queremos quitarnos esos kilitos de más, cambiar nuestros hábitos o mejorar algún aspecto de nuestra vida, pero según una encuesta de la BBC, solo 8 de cada 100 personas consiguen lo que se proponen.

El problema de las metas es que pospones tu felicidad hasta el momento en que las consigues. Y además son un arma de doble filo: ¿Qué pasa si no consigues alcanzarlas? Que acabas frustrado, dudando de ti mismo y posiblemente perdiendo la motivación. No cumplir tus metas tiene un coste emocional.

No me malinterpretes, no estoy en contra de ponerse metas. Todo lo contrario. Las metas deben servir para inspirarte. Yo por ejemplo me pongo metas constantemente a todos los niveles. Por ejemplo los objetivos que me he puesto este año:

  • A nivel físico: entrar en el club de las 1000 libras.
  • En mi dieta: reducir el consumo de carne y pescado al mínimo (2 días a la semana) y aumentar el de verduras y legumbres.
  • En este blog: escribir 10 artículos al mes.

¿Significa esto que si no cumplo mis metas me sentiré frustrado? Ni mucho menos. Esas metas me sirven para cambiar mis hábitos. La clave es que me centro en el proceso y no en el resultado. Hacer esto me permite cambiar mi vida, algo mucho más importante que cualquier meta que pueda plantearme.

Conclusión

En vez de preguntarte cómo ser feliz, deberías preguntarte cómo controlar tus emociones.

Para controlar las emociones negativas, tienes que abstraerte de ellas, observarlas y tratar de sacar conclusiones positivas de ellas.

Una respuesta

  1. Eneko

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