Como escribir un email para conseguir trabajo

¿Cuántas veces has escrito un email con el fin de conseguir una entrevista de trabajo?

¿Cuántas entrevistas has conseguido?

Probablemente muchas menos de las que te habría gustado.

Muchos profesionales dan por hecho que cualquier empresa debería contestarles por el simple hecho de haberles enviado un email y se quejan si no reciben esa respuesta. Pero no se paran a pensar si realmente merecen obtener una respuesta.

Antes de que te lleves las manos a la cabeza y digas ¡¿Cómo? Por supuesto que todo el mundo merece una respuesta! Piénsalo dos veces.

La mayoría de las empresas reciben cientos de emails al día, todos ellos muy similares, y a menos que tengan un sistema de respuesta automática, no van a perder el tiempo para responderte a menos que tu email merezca realmente la pena. Simplemente las personas que leen esos emails tienen cosas más importantes que hacer durante su jornada laboral y en su lista de prioridades responder a mails irrelevantes está la última.

Así que si estás pensando en escribir un email para conseguir una entrevista de trabajo o ampliar tu red de contactos, lo primero que deberías pensar es ¿Si alguien me escribiese este email a mí, lo respondería? Si eres honesto, te darás cuenta de que escribir un email que merezca la pena responder no es nada sencillo.

Como escribir un mail para conseguir una respuesta

 

Recibo cientos de emails cada mes.

Hace unos días recibí el siguiente email…

email para conseguir trabajo

Está claro cuál es el objetivo de la persona que ha enviado este email: obtener el máximo alcance posible en el menor tiempo posible.

No tengo nada en contra de eso, pero desde el punto de vista comercial, la probabilidad de que alguien responda a este tipo de email es realmente baja.

Quizás 1 por cada 200 o 500 contactos, y eso no quiere decir que la persona que le responda vaya a contratarle para una trabajo.

Es decir, la tasa de éxito de este tipo de emails es realmente baja.

He seleccionado este email porque sigue exáctamente la misma lógica que la persona que envía 100 curriculums indiscriminadamente para tratar de conseguir una entrevista de trabajo…. y porque sus resultados van a ser similares: prácticamente nulos.

Antes de ponerte a mandar curriculums como un loco a diestro y siniestro, es mejor que te pares a pensar…

Quizás en vez de enviar tu curriculum a 100 ofertas de empleo donde apenas tienes opciones de conseguir empleo, es mejor que envíes un email a unas pocas ofertas de empleo donde tus opciones sean más altas.

Existen mejores formas de alcanzar a potenciales contactos, clientes o empresas si quieres conseguir trabajo que enviar emails masivos.

Esto es lo que yo me haría si tuviese que redactar un email para conseguir que la persona que lo lee me de una respuesta .

#1 Personalizar el email

El primer fallo es del email anterior es que no está personalizado. La persona que lo envía se limita a redactar un email genérico.

“Buenos días, tardes o noches, este es un mensaje genérico que envío a todos mis contactos en linkedIn,…”

Esto es algo similar a hacer “spam” a tu red de contactos.

Un email masivo jamás puede generar confianza. Simplemente la persona que lo escribe te demuestra que no se ha molestado en pararse a pensar durante un minuto si el email te puede interesar o no.

Lo mismo sucede cuando envías un curriculum no personalizado a una oferta de empleo.

El mensaje que le mandas a la empresa cuando envías tu curriculum sin personalizar es “Me da pereza perder 20 minutos de mi vida en saber qué hace tu empresa y qué le interesa, por eso te envío este curriculum genérico, a ver si suena la flauta y me llamas para una entrevista”.

Puedes enviar 100 curriculums de esta manera y tu probabilidad de recibir una llamada será de como mucho 1 entre 100…

O puedes personalizar el mensaje y aumentar tus probabilidades a quizás 20 o 30 entre 100.

Por supuesto que te llevará más tiempo hacer esto, pero también te posicionará mejor que cualquier otro candidato que esté en el mismo proceso de selección.

Si vas más allá del 99% de candidatos que compiten contigo, obtendrás resultados 10 veces mejores que todos ellos.

#2 Crear sintonía

El segundo fallo de este email es que no crea sintonía con el lector.

Simplemente el autor del email expone durante dos párrafos lo que hace, su experiencia y su trabajo, pero no tiene en cuenta si puede ser de interés o no para el lector.

Probablemente al cabo de dos líneas el 99% de las personas que recibe este email habrá dejado de leerlo porque tienen mejores cosas que hacer que leer lo que hace un desconocido.

Ésa es la realidad.

Las personas nos hemos vuelto expertos en ignorar lo que nos parece irrelevante porque todos los días recibimos un bombardeo de publicidad vía email, televisión, internet, en las paradas de autobús, de metro, en la calle…

Simplemente centramos nuestra atención en cosas que nos parecen interesantes, e ignoramos el resto.

Tu lector está harto de recibir “spam”.

Si quieres que alguien lea tu email, lo primero que debes hacer es comenzar por saber que le interesa a tu lector.

Pregúntate:

¿Estoy escribiendo algo de interés para esta persona o lo estoy aburriendo con otro email mediocre como los cientos que recibe cada día?

Para darle algo que le interese, lo primero que debes hacer es conocer a tu lector: ¿Cómo se llama? ¿Cuál es su puesto de trabajo? ¿Cuáles son sus preocupaciones e intereses?… La idea es recabar la máxima información posible.

Si eres capaz de responder a estas preguntas, es mucho más fácil que puedas crear sintonía con tu lector, y escribir un email que le interese.

[Consejo: Puedes utilizar herramientas como Linkedin para conocer mejor a la persona que va a recibir tu email]

Por ejemplo en el caso del email que he recibido, una forma de hacer esto habría sido comenzar diciendo:

“He visto tu blog y he observado que en casi todos los artículos utilizas fotografías en la cabecera del artículo, así que estoy seguro de que contar con buenas imágenes para tus artículos, es un tema que te interesa. Verás, yo soy fotógrafo y …”

Comienza el email hablando de lo que yo hago, y luego enlaza con lo que él hace. Ésa es una buena forma de comenzar.

Con esto habría mostrado que se ha tomado 5 minutos para saber quién soy y si me puede interesar su propuesta.

La misma lógica aplica cuando vas a enviar un email a una empresa. No es lo mismo redactar un email para una persona del departamento de recursos humanos que para un directivo de una determinada área de la empresa.

Si no sabes quién va a recibir el email, puedes crear un perfil ficticio de la persona que recibirá ese email y redactarlo como si fuese para ella.

#3 Ofrecer en vez de pedir

El tercer fallo es que el autor del email pide directamente en vez de ofrecer.

Siempre es mejor buscar a alguien a quien le interese lo que tienes que ofrecer, que pedir a un desconocido que te compre algo que posiblemente no le interese.

Lo segundo es matar moscas a cañonazos. No es muy distinto de ponerse en la entrada del metro a repartir panfletos publicitarios. Raramente funcionará y desde luego el primer contacto que pueda tener tu potencial cliente (o empresa) contigo no es precisamente positivo.

Si has seguido el paso anterior ya has creado el perfil de tu lector así que es relativamente fácil poder ofrecerle algo de su interés.

Aplicado al email anterior, una forma de ofrecer en vez de pedir, sería:

“… aunque mi experiencia viene de un campo totalmente diferente a la temática de tu blog [citar los campos que aparecen en el email] creo que podría interesarte mi trabajo. Si tienes un minuto, puedes ver una muestra aquí [metería un enlace al álbum] y verás que son fotos con una alta calidad técnica. Podrías usar fotos de calidad similar en tu blog, de otra temática distinta, algo que sin duda te diferenciaría de otros blogs…”

Como ves, el enfoque cambia totalmente. Muestra que se ha tomado su tiempo para investigar y ofrecerme algo que me puede interesar.

Al igual que antes, esto mismo aplica cuando contactas a una empresa para acceder a una oferta de empleo para un determinado puesto de trabajo: es mejor saber a quién te diriges y ofrecerle algo que le pueda interesar, que no escribir un mail genérico para pedir trabajo.

#4 Mostrar cuál es el beneficio

El cuarto fallo es no vender el beneficio al lector.

Si no entiendo cuál es el beneficio que puedo obtener no tengo interés en leer tu email. Es así de simple.

Pregúntate:

¿Qué gana el lector después de leer mi email?

Como he dicho antes, nos hemos vuelto expertos en ignorar lo irrelevante. Sólo prestamos atención a lo relevante y esto incluye todo aquello que pueda beneficiarnos de alguna manera.

En vez de redactar un email de 300 palabras contando toda tu vida, redacta un email de 100 palabras, que vaya al grano y que muestre el beneficio para la persona que lee tu email.

Siguiendo el ejemplo de antes, la frase:

“Podrías usar fotos de calidad similar en tu blog, de otra temática distinta, algo que sin duda te diferenciaría de otros blogs”

ya me está mostrando un potencial beneficio.

En el caso de buscar trabajo, el beneficio debe ser claro: mostrar al lector que eres la persona adecuada para el puesto de trabajo y que no necesita perder más tiempo buscando a otros candidatos.

#5 Llamada a la acción

El último fallo es que el email no incluye una “llamada a la acción”.

La llamada a la acción es un término empleado en el mundo del marketing (viene del inglés call to action) que se utiliza para definir el tipo de acción que quieres que lleve a cabo un potencial cliente.

En este caso el autor del email pide visitar su perfil de Linkedin para desde ahí buscar un enlace a su trabajo, copiar y pegar el enlace de sus álbumes en mi navegador de internet y conseguir así ver una muestra de su trabajo… nadie va a hacer esto, simplemente son demasiados pasos y la mayoría de las personas somos demasiado perezosos como para hacer eso.

Facilítame la vida, por favor. Pon un enlace en el mismo email. Con eso me ahorras perder tiempo.

Por último el autor del email me pide que si conozco a alguien que le pueda interesar su trabajo, le avise. Esto no sucederá, simplemente porque no ha generado confianza ni sintonía como has visto antes.

Sin embargo, si hubiese redactado un email que me hubiese interesado, es bastante probable que me hubiese parado a pensar si su trabajo podía interesarle a alguien. Pero de la misma forma que él no se ha parado a pensar si me podía interesar su email, yo no me voy a parar si le puede interesar a alguien de mi red de contactos.

Conclusion

El mail que recibí es un ejemplo de cómo tratar de conseguir el máximo alcance en el menor tiempo posible. Pero es tremendamente inefectivo desde el punto de vista comercial.

Lo mismo sucede con el envío masivo de curriculums. Raramente funcionará.

[Si quieres saber porque el envío de curriculums es la peor forma de conseguir trabajo, te recomiendo que leas mi artículo sobre cómo conseguir trabajo durante una crisis]

Tanto si lo que pretendes es hacer networking como conseguir trabajo rápido, la mejor manera es tomarte el tiempo necesario para crear relaciones de verdad con aquellas personas con las que quieres contactar.

Interésate de verdad por esa persona (o empresa).

Respeta su tiempo como si fuera el tuyo.

Construye tu propuesta de valor y ofrece algo valioso en vez de pedir egoístamente.

Crea confianza en vez de desconfianza.

Sí, ya sé que lleva más tiempo, pero es más honesto y por supuesto, más efectivo.

 

Comentarios

  1. Elena
  2. Víctor

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